¿Qué es la Conducción Eficiente?
Las nuevas técnicas de conducción que permiten ahorrar hasta un 15% del carburante, aumentar la seguridad y reducir las emisiones contaminantes, han venido a denominarse Conducción Eficiente.
¿Por qué surge la Conducción Eficiente?
Estas técnicas surgieron en los países de la Unión Europea para adaptar las nuevas tecnologías de los vehículos al medio ambiente.
La evolución de la tecnología en los últimos años ha supuesto nuevos modos de conducción. En algunos países como Holanda, Alemania, Suíza o Finlandia comenzaron a probar una serie de técnicas de conducción para ajustarse a los nuevos vehículos. Una vez reunidas, la UE participó en la difusión de las mismas al resto de sus países miembros, a través de la Comisión Europea.
El IDAE (Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía), implementa y difunde en España las técnicas de conducción eficiente a través de la DGT y de las autoescuelas, en colaboración con clubes automovilísticos, asociaciones de transportistas, compañías aseguradoras y asociaciones de autoescuelas a través de cursos de formación.
Recomendaciones para ser un Conductor Eficiente:
- Arranque y puesta en marcha:
- Arrancar el motor sin pisar el acelerador.
- En los motores de gasolina, iniciar la marcha inmediatamente después del arranque. En los motores diesel, esperar unos segundos antes de comenzar la marcha.
- Primera marcha:
- Usarla sólo para el inicio. Cambiar a 2ª a los 2 segundos ó 6 metros, aproximadamente.
- Acelerando y cambiando de marchas:
- Según las revoluciones:
- En los motores de gasolina: entre las 2.000 y 2.500 r/min.
- En los motores diesel: entre las 1.500 y 2.000 r/min.
- Según la velocidad:
- A 2ª marcha: a los 2 segundos ó 6 metros.
- A 3ª marcha: a partir de unos 30 km/h.
- A 4ª marcha: a partir de unos 40 km/h.
- A 5ª marcha: por encima de unos 50 km/h.
- Acelera tras la realización del cambio.
- Según las revoluciones:
- Utilizando las marchas:
- Circular el máximo tiempo posible en las marchas más largas y a bajas revoluciones.
- En ciudad, siempre que sea posible, utilizar la 4ª y 5ª marchas.
- El coche consume menos en marchas largas y a bajas revoluciones.
En 3ª marcha consume 7,1 litros de gasolina.
En 4ª marcha consume 6,3 litros (un 11% menos).
En 5ª marcha consume 6 litros (un 15% menos).
- La velocidad:
- Mantener la velocidad lo más uniforme posible; buscar fluidez en la circulación, evitando los frenazos, aceleraciones y cambios de marchas innecesarios.
- Moderar la velocidad: el consumo de carburante aumenta en función de la velocidad elevada al cuadrado. Un aumento de velocidad del 20% (pasar por ejemplo de 100 a 120 km/h), significa un aumento del 44% en el consumo.
- En la deceleración:
- Levantar el pie del acelerador y dejar rodar el vehículo con la marcha engranada en ese instante.
- Frenar de forma suave con el pedal del freno.
- Reducir de marcha lo más tarde posible, con especial atención en las bajadas.
- En la detención:
- Siempre que la velocidad y el espacio lo permitan, detener el coche sin reducir previamente de marcha.
- En las paradas:
- En paradas prolongadas (por encima de 60 segundos), es recomendable apagar el motor.
- Anticipación y previsión:
- Conducir siempre con una adecuada distancia de seguridad y un amplio campo de visión que permita ver hasta 2 ó 3 vehículos por delante.
- En el momento en el que se detecte un obstáculo o una reducción de la velocidad de circulación en la vía, levantar el pie del acelerador para anticipar las siguientes maniobras.
- Consejos de seguridad:
- En la mayoría de las situaciones, aplicar las reglas de la conducción eficiente contribuye al aumento de la seguridad vial.
- Existen circunstancias que requieren acciones específicas distintas a las mencionadas, para que la seguridad no se vea afectada.
Consejos para reducir el consumo de carburante:
- Planificar la ruta y escoger el camino menos congestionado.
- Evitar una sobrecarga del vehículo. Por cada 100 kilos de peso adicional se incrementa el consumo un 5%. El uso de la baca lo incrementa entre un 2 y un 35%.
- El uso del aire acondicionado incrementa hasta un 20% el consumo de carburante.
- Las ventanillas totalmente abiertas incrementan el consumo en un 5%.
- Mantener la presión de neumáticos fijada por el fabricante.
- El uso de un aceite incorrecto puede aumentar el consumo hasta un 3%.
- Un motor mal reglado puede aumentar el consumo en un 9%.
- Durante los atascos, aguanta la marcha más larga posible y para el motor si la parada es superior a 60 segundos.
- Revisa todos los controles electrónicos del vehículo al menos una vez al año. Controla el nivel de agua y aceite, ya que afectan directamente al motor y al consumo.

