7 Consejos para prevenir incendios en casa con la llegada del buen tiempo

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21/04/2026

7 Consejos para prevenir incendios en casa con la llegada del buen tiempo

Con la llegada del buen tiempo, solemos pasar menos tiempo en casa, cocinar más al aire libre, encender la barbacoa o aprovechar del jardín y la terraza. Pero también es una época en la que pueden incrementarse algunos riesgos domésticos si no tomamos precauciones. Según los datos recopilados por la Fundación AXA y por Pepe Millán, director del Aula AXA de Prevención de Riesgos Laborales, los incendios en el hogar siguen siendo uno de los accidentes domésticos más frecuentes, en muchos casos, debido a pequeños descuidos que pueden evitarse con medidas de seguridad muy sencillas. 

La mayor parte de estos incendios tienen lugar en la cocina. Por ejemplo, olvidar una sartén en el fuego es la causa principal de fuegos domésticos (hasta el 74 % de los casos), seguida por el horno y el gas encendidos, u otros aparatos. Más allá de la cocina, otros riesgos significativos proceden de instalaciones eléctricas, estufas, chimeneas o velas.  

Teniendo esto en cuenta, aquí te damos 7 consejos clave para proteger tu hogar, especialmente ahora que, con el buen tiempo, es fácil bajar la guardia. 

1. Mantén la cocina bajo control constante 

La cocina es, con diferencia, el lugar donde más incendios domésticos se inician. Nunca dejes una sartén, olla o freidora encendida sin vigilarlos, y ten cuidado de retirar los mangos de sartenes hacia dentro para evitar golpes accidentales que puedan derramar aceites calientes. 

Recuerda que un despiste de pocos minutos puede ser suficiente para que las llamas se propaguen. Puedes usar temporizadores o recordatorios si te distraes con facilidad. 

2. Vigila los aparatos eléctricos y las instalaciones 

Con el aumento del uso de ventiladores y aires acondicionados en verano, hay más demanda sobre los cables y dispositivos eléctricos. Revísalos regularmente para asegurarte de que no haya cables pelados, calentamiento o chispas, que pueden provocar cortocircuitos y fuegos eléctricos. 

Evita sobrecargar enchufes con múltiples dispositivos de alto consumo y desenchufa aparatos que no estés usando. Esto reduce el riesgo de sobrecalentamiento y posibles incendios. 

3. Instala detectores de humo y extintores 

Una medida preventiva fundamental es contar con detectores de humo en buen estado. Estos dispositivos pueden alertar incluso antes de que el fuego se haga detectable por el olfato humano, ganando minutos vitales para reaccionar. 

Lo ideal es instalar detectores de humo en pasillos, zonas cercanas a dormitorios y cocinas. Además, ten al menos un extintor doméstico accesible y aprende cómo usarlo de forma segura en caso de un fuego incipiente. 

4. Mantén materiales inflamables alejados del calor 

Muchas sustancias comunes en el hogar, como disolventes, aerosoles o aceites, son altamente inflamables. Guardarlas en lugares frescos, ventilados y lejos de fuentes de calor reduce significativamente el riesgo de que se enciendan incluso con una chispa accidental. Esto también aplica a cortinas, toallas o textiles cercanos a estufas, parrillas o radiadores. 

5. Usa velas y fuentes de calor con responsabilidad 

Las velas pueden crear ambiente en verano, pero plantean un riesgo si se dejan encendidas sin supervisión o cerca de materiales combustibles. Nunca las uses como únicos elementos de luz, especialmente si hay niños o mascotas en casa. 

Si tienes chimenea, brasero o estufas de exterior, límpialos periódicamente y no los dejes funcionando cuando no estés presente. 

6. Revisa estufas, chimeneas y parrillas antes de usarlas 

Aunque con el buen tiempo se reducen las estufas interiores, muchas familias recurren a parrillas o barbacoas en terrazas o jardines. Asegúrate de que están en superficies estables, alejadas de paredes o vegetación inflamable, y nunca uses líquidos inflamables para encender el fuego. Y si usas estufas o chimeneas en otras épocas, revisa su limpieza y funcionamiento antes de volver a encenderlas. 

7. Educa a tu familia y practica una rutina de seguridad 

Finalmente, tener claro que hacer en caso de incendio puede marcar la diferencia antes de que lleguen los bomberos. Práctica una ruta de evacuación simple, ensaya con niños y asegúrate de que todos sepan cómo cortar el suministro de gas o electricidad en caso necesario. 

Como has visto, prevenir un incendio doméstico no requiere medidas extraordinarias, sino más bien un conjunto de hábitos cotidianos que reduzcan al mínimo los riesgos. Con un poco de atención y responsabilidad, tu casa puede seguir siendo un espacio cálido y seguro para toda tu familia. 

 


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